¿Qué rey eres tú?
Aún con los restos de confetti que se ha quedado olvidados dentro de algún jarrón de la casa, y con algún kilillo de más debido a los excesos de la Navidad, nos quedan fuerzas y energía para celebrar la noche más ilusionante del año: la noche de Reyes.
Cada uno la lleva a su manera, hay muchos tipos de Reyes: unos investigan sutilmente programando su agenda de un modo minucioso y asignando a cada familiar un regalo concreto que han meditado durante días. Otros optan por la sorpresa más inesperada, por la improvisación. Y los hay, que hasta el mismo día 5 de Enero por la tarde, y mientras los más pequeños disfrutan de la cabalgata, se escurren como anguilas entre los estantes ya no tan rebosantes de las tiendas de regalos…
Y es que todo vale!
Porque ser Rey Mago, es una tarea que va más allá de la compra. Lo que recordarás después es la ilusión de regalar. Escoger con cariño un regalo para esa persona importante en tu vida. Envolverlo con cuidado. Esconderlo con disimulo en el fondo de un armario durante días, y reprimir una sonrisa mientras lo abre por fin.
Porque lo más importante, como siempre, es compartir la ilusión con aquellos que te ilusionan. Es el tiempo que les has dedicado. El cariño que has puesto cuando cargabas cinco bolsas en tu moto con alto riesgo de que una cayera en un acelerón.
Luzio Says, seas el Rey que seas, lo importante es que no dejes de serlo nunca.


